¿Qué hago mal?

Cuando tenemos un hijo con alguna dificultad, ya sea TDAH u otro trastorno, a los padres siempre nos queda un sentimiento de culpa o de desahazón porque no estamos seguros de si lo estamos haciendo bien o no.

Y es normal, como humanos que somos tenemos que ser conscientes de que todo no lo hacemos bien, pero más allá de quedarnos en la duda o la preocupación debemos actuar y plantearnos esta pregunta que hoy lanzo…. ¿qué estoy haciendo mal?¿cómo puedo mejorar?

La verdad es que los padres de hoy en día estamos en una situación difícil porque antiguamente con una torta o una “buena zurra” se “arreglaba” el problema: ahora escuchamos voces disprares de psicólogos, pedagogos, educadores… unos nos dicen que tal y otros cual…¿pero entonces que debemos hacer?

Me parece buen comienzo plantear lo que hacemos mal para sacar desde ahí la conclusión de lo que hacemos divinamente y lo que debemos mejorar. Lo podemos analizar en el ámbito social o de iguales, familiar y de escuela.

tabla comportamiento

Debemos reflexionar sobre ello con tranquilidad, sin miedo, siendo consciente de que a veces hay que pedir ayuda para poder controlar determinadas situaciones y que la mayoría de errores que hayamos cometido se pueden arreglar.

No nos podemos sentir culpables por no saber somo controlar una rabieta, o no poder ayudarle con los deberes porque estamos trabajando, o no poder estar con él /ella más tiempo, o porque no tenga amigos… Lo importante es adaptarnos a la vida y el tiempo que dispongamos para estar con ellos que sea fructífero y de calidad, al igual que nuestras enseñanzas.

Así que este fin de semana a reflexionar de forma individual y en familia: usar la comunicación y la empatía, y como base el cariño suele funcionar. La semana que viene analizaremos lo que hacemos bien.

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¡¡¡¡Quererse a uno mismo es lo principal!!!!

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Esta es la condición básica para ser feliz y hacer feliz a los que nos rodean, por eso es fundamental enseñar a nuestros hijos a querese a ellos mismos tal y como son, y ya de paso a emplear nuestras enegías en amarnos mucho a nosostros mismos también. Así que vamos a dar una serie de consejos:

  • Lo primero y más importante que tenemos que interiorizar es querer a nuestros hijos como son, con sus fortalezas y debilidades. Por eso no debemos modelarlos para que lleguen a ser como nosotros queramos,  o que hagan o sean lo que a nosotros  nos hubiera gustado ser:tan solo debemos acompañarles y decirles como debe hacer las cosas, respetando por supuestos sus decisones personales ( no se nos olvide que nuestros hijos “no son de nuestra posesión”).
  • Hay que premiarles por sus esfuerzos más que por las resultados obtenidos para que aprendan que siempre que nos esforzamos no obtenemos los resultados esperados y que los mejor es no hundirse e intentarlo otra vez porque el esfuerzo siempre tiene sus recompensas, y que su familia va a estar respaldando y cuidando .
  • Tenemos que demostrarles con palabras y gestos que los queremos, nos importan y queremos estar con ellos ( no hay nada peor para un niños que pensar que sus padres no los quieren).
  • Es importante que hablemos con ellos con franqueza y sientan que lees apoyamos en todas sus decisiones y vamos a estar para ayudarles en todo. Este es un aspecto importante porque debemos ayudar sin sobreproteger y lo mejor es actuar sólo cuando el niño lo pida o cuando veamos que es estrictamente necesario: el tiene que resolver sus propios problemas para aprender y sentirse capaz.
  • Tienen que asumir sus riesgos conforme a su edad, así que si son pequeños tiene que probar a subirse al tobogán más alto del parque ( con nuestra supervisión) y si son más grandes querrán usar el horno o cortar con el cuchillo: en vez de negárselo o asustarnos ( y asustarles) deberemos dejarles hacer con nuestra ayuda a modo de juego.
  • Es indispensable proporcionarles un hogar seguro, acogedor y tranquilo, donde le afecto y el respeto sena la tónica general. El establecimiento de hábitos y rutinas que el niño debe aprender le hará ser mas independiente y por lo tanto se sentirá más válido y feliz.
  • Otro punto a cuidar es el de las relaciones sociales, son muy importantes para todos los eres humanos así que enseñar habilidades sociales y fomentarles: el niño tiene que sentir que pertenece a un grupo y que es importante para él. Debe sentirse miembro de su familia ya que sus opiniones en ella cuentan, se escuchan y se eligen sus deseos. Tenemos que enseñarles a valorarse a si mismos como personas únicas y valiosas, con u cuerpo único que no se debe comparar al de nadie, y por lo tanto que no es ni mejor ni peor, que tiene partes más bonitas que otras pero todas valiosas y aceptables.
  • Hay que fomentar los pensamientos positivos ( sobre ellos y lo demás) y enseñar que las cosas malos o buenas “no llegan”, ocurren por determinados asuntos y que las cosas malas son circunstanciales “ estoy enfermos pero pronto mejoraré”, “ soy gordo pero de mayor estaré más delgado”, “me cuestan las mates pero si me esfuerzo tendré buenas notas”. Con estos pensamientos conseguiremos que el niño no asuma como propias circunstanciar eventuales que pueden cambiar con facilidad.
  • Y sobre todo hay que enseñarles a pasarlo bien, a disfrutar del aire libre, la naturaleza, los momentos de relax…. Solos y en compañía. A tener hobbies y a ver la vida como algo maravilloso, pero para eso lo más importante es que los adultos aprendamos también a ver u a sentir la vida como algo bueno y excepcional.